Nosotros
El nombre
Kidumin viene de dos palabras: kid (niño) y mind (mente). Esa es la idea completa: no vendemos juguetes, vendemos maneras de hacer que la mente de un niño se encienda.
Por qué empezamos con un microscopio
Todo empezó con algo simple: ver a un niño pegado a una pantalla, deslizando videos de 15 segundos sin parar, sin sorprenderse con nada de lo que veía.
Y al lado, el mismo niño, afuera, ignorando por completo una hoja, una hormiga, una piedra — cosas que tenía a un metro de distancia y ni siquiera miraba dos veces.
No necesitaba menos pantalla. Necesitaba una razón mejor para mirar de cerca.
Por eso el primer producto que elegimos no fue un juguete más. Fue un microscopio con pantalla — algo que le diera al niño esa misma sensación de "toca aquí y descubre algo" que tanto le gusta de su celular, pero apuntando hacia el mundo real: su propio jardín, su propia ropa, su propia piel.
Lo que queremos que pase
Que la próxima vez que un niño esté aburrido, en vez de pedir el celular, salga a buscar algo que poner bajo el lente. Que descubra que el mundo real, visto de cerca, es tan interesante como cualquier pantalla — solo que este descubrimiento es suyo.
Por qué seguimos aquí después del microscopio
El microscopio fue el primero, no el único. Vamos a seguir agregando cosas que hagan lo mismo: sacarle la curiosidad a un niño y ponerla a trabajar en algo real, no en otro scroll infinito.